La Jaula del Tigre

Lucy dividía el tiempo de sus días en secciones. Cada sección estaba limitada por acontecimientos fijos. Cuando se aburría de todo jugaba a pensar e imaginaba las secciones como una gran meseta amarilla rodeada de un bosque interminable; los acontecimientos fijos que delimitaban las secciones aparecían como largas fallas en la meseta, que podían cruzarse de un salto. Antes de dormirse repasaba su día y se veía a sí misma corriendo por la meseta y atravesando, cada tanto, las fallas. La meseta era la parte del día más aburrida, más igual a sí misma; las fallas, por el contrario, si bien no eran excitantes, sí podían ser más originales: una mermelada nueva en el desayuno, un condimento nuevo en el almuerzo, alguna visita con noticias inesperadas. Continúa leyendo La Jaula del Tigre

Dos palomas torcazas caen

Es primavera y una pareja de palomas torcazas hace su nido sobre el alféizar del ventiluz del baño de arriba, que da al patio y donde el viento no golpea tan fuerte. Da vértigo ver cómo, ambas, pero más bien una recoge los palos y otra los dispone juntos, caen por ese precipicio breve y estrecho que va del ventiluz al piso de pasto: ellas se dan un minúsculo primer impulso –y que funciona a manera de salto, pero que ni siquiera llega a ser un paso, pues simplemente se desprenden del cemento y se dejan ir– con las alas … Continúa leyendo Dos palomas torcazas caen

Diario de mudanza

  “La palabra de Yavé fue dirigida a Jonás, hijo de Amittay, en estos términos: ‘levántate, vete a Nínive, la ciudad grande, y predica contra ellos, porque su maldad ha subido hasta mí’.” (Jonás 1, 1) El martes desperté antes que de costumbre. Suelo usar despertador pero esta vez, quizá debido al latigazo de un sueño tempestuoso que no recuerdo, cuando sonó hacía rato que miraba el techo. Además, ya había decidido mudarme. No fue algo espontáneo, sino una tarea que me impuse, un nuevo desafío, una hazaña o como se llame a eso que nos obligamos con la idea … Continúa leyendo Diario de mudanza